Hugo Bessenay, de 31 años, que cuenta con un máster en inteligencia económica y otro en derecho público, lleva trabajando como lobista en Francia y Europa desde 2019, tras dos años como consultor internacional en fusiones y adquisiciones (África Central, Sudeste Asiático, etc.). Con sede en Bruselas, representa los intereses y las reivindicaciones de los agentes económicos de los sectores agrícola y de la movilidad. Desde 2022, está a cargo de los asuntos públicos de la Asociación Francesa de Productores de Cannabinoides (AFPC), en nombre de la cual defiende a los cultivadores de cáñamo activo ante los responsables políticos en París y Bruselas.